

La presencia del virus del SIDA, puede detectarse mediante un simple análisis de sangre capaz de detectar en nuestro organismo la presencia o ausencia de anticuerpos frente al VIH que provoca el SIDA.
Existen dos formas básicas de detectar el VIH:
De forma directa: detectando el virus mismo o algunos de sus componentes. Los métodos directos no se utilizan rutinariamente en el diagnóstico de la infección por VIH, estando al alcance sólo de laboratorios especializados y reservados en general a la investigación.
De forma indirecta: detectando los anticuerpos producidos por el organismo como reacción a la presencia del virus. El método ELISA es una técnica rápida (de minutos a horas) relativamente sencilla y es la que se usa de forma habitual.
Es muy aconsejable realizarse la prueba si te has expuesto a ser infectado a través de relaciones sexuales no seguras o contacto con la sangre.
Es muy recomendable, sobre todo en las siguientes situaciones:
Para realizarse la prueba hay que dejar pasar un mínimo de tres meses desde que se produjo la práctica con riesgo ya que nuestro cuerpo tarda ese tiempo, llamado “periodo ventana”, en desarrollar los anticuerpos contra el VIH que se detectan en la prueba.
Hacerse la prueba es una decisión voluntaria, cada persona debe decidir si se la quiere hacer, pero es importante saber que detectar cuanto antes la infección por VIH permite a la persona seropositiva beneficiarse precozmente de los tratamientos existentes, mejorar su calidad de vida y adoptar las medidas preventivas necesarias para evitar la transmisión del VIH o la reinfección.
Es ilegal que te pidan una prueba de VIH para realizar cualquier trabajo, puesto que su transmisión depende de comportamientos individuales que nada tienen que ver con la actividad laboral. En el lugar de trabajo, basta con aplicar las medidas de seguridad e higiene normales.
Se puede realizar en los Centros de Atención Primaria, en los Centros de Planificación Familiar y en los Centros de Enfermedades de Transmisión Sexual.
La prueba del VIH se realiza de forma gratuita, voluntaria, confidencial, y si se desea también anónima.
Un resultado positivo no significa que la persona seropositiva tenga el SIDA, sino que está infectada por el VIH, es portadora del virus y puede transmitirlo a otras personas, por lo que debe tomar precauciones para disminuir los riesgos de evolución hacia el SIDA y evitar que otras personas se expongan al virus.
Desde que se produce la transmisión del VIH hasta que se desarrolla el SIDA pueden transcurrir muchos años. Así mismo, se puede hacer mucho para retrasar la aparición del SIDA:
Debido a que el desarrollo de la infección de VIH es diferente para cada persona, no se pueden hacer afirmaciones de carácter general respecto a su evolución. Un porcentaje importante de personas que llevan más de 15 años infectadas siguen siendo asintomáticas, por lo que su vida cotidiana no será diferente a la de cualquier persona que no sea seropositiva.
Texto extraido de la guía de la campaña de prenvención del VIH/ SIDA:
"El lugar no importa. La Luna es
imprescindible", publicada por el Consejo de la Juventud de España. http://www.cje.org
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Publicado en: Protección social Tratamientos Vía parenteral Contagio Derechos humanos |
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